# CRÓNICAS DE UN FUTURO PASADO
## Narraciones de un testigo


### ► LA MAQUINA DEL TIEMPO

## 1

Consiguieron averiguar cómo viajar en el tiempo, pero de una forma peculiar. Todo giraba en torno a un casco parecido al de los pilotos de combate. Una vez puesto, ante tus ojos aparecía un HUD (Head Up Display), un sistema que proyecta información sobre la visera del casco.
El casco tenía un botón de encendido en el lateral derecho, a la altura de la oreja. Al activarlo se encendía el HUD, mostrando un cuadrado verde. el cual podía ser movido con los ojos. Sólo tenías que fijar la vista sobre un objeto y parpadear 2 veces para fijar el cuadro. El objeto aparecía en el HUD iluminado en color ámbar para indicar que el objeto había sido fijado correctamente; se podían fijar más de un objetivo a la vez. Cuando se fijaba el objeto ya quedaba fijado hasta que no se de seleccionaba. Ahora llegaba el momento de viajar atrás en el tiempo hasta el momento de su creación.

Mediante una pequeña consola en el antebrazo izquierdo, equipada con trackball, podías avanzar hacia adelante o hacia atrás en el tiempo, aunque no podías avanzar hacia adelante en el tiempo más allá de la fecha actual, es decir, podías viajar al pasado, por ejemplo a 1034, y al futuro, a 1260, pero no más allá de 2026, la fecha actual al escribir esto.
Podías afinar más mediante unas flechas que habían en la parte inferior del HUD, o poner hora, mes y año con el teclado de la consola. En todo momento, en la parte superior del HUD aparecía el año en el que estabas.

Y sucedía la magia. Podías avanzar hacia atrás en el tiempo y todo a tu alrededor cambiaba según el año en el que estuvieras, pero el objeto seleccionado nunca perdería el foco de selección. Si el objeto había sido traído de otras latitudes, te movías por el mundo virtualmente según se movía el objeto. Cuando se llegaba al instante de creación del objeto, el sistema se detenía.

Para no desorientarte el avanzado software ofrecía varias opciones de visualización; una opción era la aparición de un mapamundi donde se marcaba la posición del objeto y su traslado. Otra opción era seguir el objetivo en tiempo real, acelerado o no, y así podías ver cómo cambiaba todo a tu alrededor. Tan pronto estabas en la costa mediterránea como de repente viajabas kilómetros a la velocidad que hubieras seleccionado.

Ver como la Sábana Santa de Turín se movía por los siglos a lo largo de su recorrido por medio mundo hasta acabar en la trastienda de un falsificador 196 años después de la supuesta muerte de Jesús, o ver cómo los restos encontrados en Atapuerca, pertenecientes al Homo Antecesor, datados en 800 mil años tomaban vida y se movían por el entorno, luchaban, amaban o morían, en años que no coincidían con las dataciones modernas.

## 2

Varias décadas después, se hicieron avances importantes en materia de viajes temporales. La tecnología usada en el casco la desarrollaron hasta tal extremo que las posibilidades de nuevas tecnologías se multiplicaron. Hicieron posibles los viajes inadvertidos al pasado. El paradigma era tan sencillo de explicar cómo difícil de llevar a cabo.

Básicamente una burbuja de invisibilidad rodeaba la unidad de viaje, preservando a su ocupante tanto del paso del tiempo como de toda injerencia externa. Para ello se usaba un compensador de tiempo, uno de los grandes handicaps resuelto en los viajes temporales por el cual, un mes que se pasaba en el pasado equivalía a un segundo del presente. Podrías pasar los 10 años que duró la guerra de Troya en 120 segundos, 2 minutos.

La unidad de viaje era similar a una camilla de dentista en la que el viajero se sentaba o se estiraba. Un sistema vital mantenía monitorizando las constantes vitales del viajero en todo momento, enviando los resultados al centro de mando. Si algo no iba bien, se podía traer de vuelta al presente la burbuja desde allí donde estuviera y en el año en que estuviera.
Situado en la base de la camilla estaba el motor temporal y el compensador de tiempo. En los apoyabrazos estaban las consolas de viaje. Todo ello rodeado por una burbuja plasmática, cuya parte delantera ejercía de enorme pantalla si se activaba la opción en la consola.
El apoyabrazos derecho manejaba la unidad de viaje, y el izquierdo activaba la pantalla y manejaba la burbuja. Se podía ampliar o reducir la imagen o aplicar un zoom de hasta 250 aumentos, pudiendo ver a varios kilómetros de distancia las letras de un libro de bolsillo con total nitidez.
La consola derecha iba equipada con una pequeña pantalla de 10 pulgadas, desde la cual se manejaba la unidad de viaje. En ella se seleccionaba el año y el lugar. Aparecía tanto en la consola como en la burbuja información adicional como temperatura, humedad, geolocalización, año y mes, una barra lateral de escala de zoom, etc.
La burbuja se mantenía flotando en el aire mediante un sistema antigravitacional y se desplegaba mediante un sistema de antimateria silencioso. Podía cubrir grandes distancias plegando el espacio-tiempo inmediato que tenía delante, avanzando a saltos espacio-temporales, dando la sensación de velocidad.

Al viajar al pasado, la burbuja se mantenía inerte a unos metros de altura, seleccionables desde la consola, ya que no era lo mismo estar en la sala de un Rey en un castillo templario que en un asedio con el cielo lleno de proyectiles.
A su alrededor, un campo de plasma creaba un escudo que la protegía de impactos. Si se lanzaban proyectiles que podían chocar con la burbuja, revelaría su paradero, por lo que pese a la protección, un avanzado sistema de IA hacía millones de cálculos por segundo prediciendo la situación exacta en la que debía estar la burbuja en cada momento y se desplazaba para evitar situaciones de riesgo. Para situaciones en instancias más pequeñas, se expulsaba una sonda espía, una burbuja muy pequeña del mismo material y propiedades, que proyectaba la imagen de realidad aumentada a la burbuja que te hacía estar allí.

Diversos sensores adicionales aportaban efectos tales como el olor o la vibración. Se podía oler la madera quemada de un poblado arrasado por el Rey de Wessex o Northumbria, sentir las explosiones de los bombardeos en la Berlín de la segunda guerra mundial o el terremoto de Valdivia en Chile mediante una ligera vibración de la camilla. También era capaz de escuchar conversaciones, incluso aunque estas fueran leves susurros, mediante potentes sensores, que, equipados con IA, traducían cualquier lenguaje con un 100% de acierto.
Pudimos empezar a viajar a la época de la guerra de Troya y ver cómo pasaron las cosas en realidad. Pudimos ver como Alejandro Magno no era el héroe que nos cuentan, como Jesús no fue crucificado, qué pasó realmente en el Área 51 o para qué se levantaron los pilares de piedra en Gobekli Tepe.

## 3

Pero no lo vimos venir, parecía algo que enmendaría errores del pasado. De repente había que cambiar todos los libros de historia, pero las consecuencias fueron mucho más allá. De la noche a la mañana, todas las religiones se tambalearon, las injusticias cometidas contra las poblaciones, y que fueron silenciadas, removieron los cimientos de las civilizaciones. Empezaron nuevas guerras, atentados y se rompieron relaciones internacionales.

Aquello debilitó tanto a la humanidad, que cuando atacaron los seres de las estrellas, apenas encontraron resistencia.


=> /index_f.gmi ◄ Otras entradas futuras
=> /index.gmi ◄◄ Inicio